
Por redacción
El verano deja recuerdos, viajes, horas de sol y una piel aparentemente luminosa. Pero, cuando llega septiembre, también puede dejar algunas señales menos deseadas: sensación de tirantez, deshidratación, manchas más visibles, pérdida de luminosidad, cabello seco o quebradizo y una mayor sensibilidad cutánea. Recuperar la piel y el cabello después de los meses de verano no consiste únicamente en volver a utilizar los productos habituales, sino en adaptar la rutina a las nuevas necesidades.
Para Marian Montero, CEO de Farmacia Velázquez 30, la vuelta de vacaciones es un buen momento para hacer una especie de “puesta a punto” de nuestra rutina de belleza. La farmacia se convierte así en un espacio de asesoramiento donde no solo importa qué producto utilizamos, sino también conocer nuestro tipo de piel, nuestro cabello, nuestros hábitos y las agresiones a las que hemos estado expuestos.
“Después del verano es habitual que la piel necesite recuperar hidratación, confort y luminosidad. El sol, el calor, el agua del mar o de la piscina y los cambios de rutina pueden alterar la barrera cutánea. Por eso, septiembre es un momento perfecto para simplificar y ordenar nuestra rutina y volver a prestar atención a las necesidades reales de nuestra piel”, explica Marian Montero.
La primera regla: reparar antes de exigir
Uno de los errores más frecuentes después del verano es intentar solucionar inmediatamente las manchas, la textura irregular o las pequeñas imperfecciones introduciendo demasiados activos a la vez. La piel necesita primero recuperar su equilibrio.
La prioridad debería ser una rutina sencilla basada en tres pilares: limpieza respetuosa, hidratación y protección solar. Una vez que la piel está confortable y correctamente hidratada, pueden incorporarse progresivamente activos específicos para tratar manchas, pérdida de luminosidad o signos de envejecimiento.
La protección solar, además, no debería desaparecer de nuestra rutina cuando termina el verano. La exposición a la radiación ultravioleta continúa durante todo el año y la fotoprotección es uno de los pilares fundamentales para prevenir el fotoenvejecimiento. ISDIN recuerda que la exposición solar es uno de los principales factores externos relacionados con el envejecimiento cutáneo.
Por ello, el protector solar facial debería continuar formando parte de la rutina diaria, incluso cuando ya no estamos en la playa.
Vitamina C: recuperar luminosidad y reforzar la defensa antioxidante
Una vez recuperada la barrera cutánea, los antioxidantes pueden convertirse en grandes aliados. La vitamina C es especialmente interesante en esta época porque ayuda a combatir los efectos visibles asociados a los radicales libres y contribuye a mantener una piel de aspecto más uniforme y luminoso.
Dentro del universo dermocosmético, SkinCeuticals cuenta con una de las líneas antioxidantes más reconocidas, con fórmulas basadas en vitamina C pura y otros antioxidantes. Su conocido C E Ferulic combina vitamina C con vitamina E y ácido ferúlico, mientras que Phloretin CF está orientado especialmente a quienes buscan trabajar la apariencia de la hiperpigmentación y mejorar la luminosidad.
La clave está, sin embargo, en no entender la vitamina C como un sustituto del fotoprotector. Son pasos complementarios: el antioxidante ayuda a proteger frente al estrés oxidativo y el protector solar constituye la defensa esencial frente a la radiación UV.
Hidratación: el gran gesto de belleza después de las vacaciones
La piel puede sentirse más seca después de semanas de sol, viento, sal y cloro. Recuperar la hidratación es, por tanto, una de las primeras prioridades.
En este terreno, NUXE Paris ofrece algunos de los productos más icónicos de la farmacia cosmética. Su Huile Prodigieuse® es un aceite seco multifuncional diseñado para rostro, cuerpo y cabello. Su fórmula reúne siete aceites vegetales y está concebida para nutrir, reparar y sublimar la piel, además de aportar nutrición y flexibilidad al cabello.
El gesto puede ser especialmente interesante después de la ducha, aplicando el aceite sobre la piel todavía ligeramente húmeda. Para quienes necesitan una nutrición más intensa, NUXE también cuenta con Huile Prodigieuse® Riche, una versión enriquecida pensada especialmente para pieles secas o muy secas.
Y para quienes quieren conservar ese efecto luminoso del verano, Huile Prodigieuse® Or incorpora nácares de origen natural que proporcionan un acabado satinado e iluminador.
El cabello también necesita un “reset” después del verano
Si hay una parte del cuerpo que suele delatar rápidamente los excesos estivales, esa es el cabello. El sol, el agua salada, el cloro, el calor y los lavados frecuentes pueden provocar sequedad, pérdida de brillo y mayor fragilidad.
La recuperación comienza por reducir temporalmente el uso de herramientas térmicas y apostar por productos acondicionadores y mascarillas nutritivas. También es recomendable revisar las puntas y, si existe una pérdida importante de calidad, valorar un corte.
Los aceites capilares pueden convertirse en un complemento sencillo. El propio Huile Prodigieuse® de NUXE puede utilizarse sobre el cabello para aportar nutrición y flexibilidad, especialmente en medios y puntas.
La recomendación de Marian Montero es clara: “No debemos olvidar que el cabello también necesita cuidados preventivos. Una buena rutina capilar durante todo el año es mucho más eficaz que intentar reparar en septiembre todo aquello que hemos descuidado durante el verano”.
Nutricosmética: cuidar desde dentro
La belleza no termina en el cuarto de baño. La alimentación, la hidratación, el descanso y determinados complementos nutricionales pueden formar parte de una estrategia global de cuidado.
La nutricosmética ha ganado protagonismo precisamente porque plantea una aproximación integral: piel y cabello también dependen de nuestro estado nutricional. Sin embargo, no debería entenderse como una solución milagrosa ni sustituir una alimentación equilibrada.
Antes de incorporar suplementos, especialmente si se toman medicamentos, existen patologías previas o se siguen dietas restrictivas, es recomendable consultar con un profesional sanitario. En farmacia, el consejo personalizado permite seleccionar aquellos complementos que realmente puedan tener sentido según las necesidades individuales.
Colágeno, antioxidantes, vitaminas, minerales o complementos específicos para cabello y uñas pueden formar parte de distintas estrategias, pero la elección debe hacerse atendiendo a la composición, las dosis y las necesidades reales de cada persona.
Septiembre: el momento de revisar las manchas
Otro de los grandes protagonistas de la vuelta del verano son los cambios en la pigmentación. Las manchas que durante el verano parecían imperceptibles pueden hacerse más evidentes después de la exposición solar.
Aquí es especialmente importante diferenciar entre una piel simplemente apagada y una hiperpigmentación que requiere un abordaje específico. La rutina puede incluir antioxidantes, ingredientes despigmentantes y fotoprotección, pero siempre introduciendo los activos de forma progresiva y evitando sobrecargar la piel.
“Una mancha no debería tratarse únicamente cuando aparece. La prevención y la fotoprotección son fundamentales”, señala Marian Montero.
Una rutina sencilla para empezar septiembre
La propuesta de Farmacia Velázquez 30 puede resumirse en una rutina sencilla y realista.
Por la mañana: limpieza suave, sérum antioxidante si la piel lo tolera, hidratante y protector solar de amplio espectro.
Por la noche: limpieza, tratamiento específico según las necesidades de la piel e hidratación. En caso de piel especialmente seca o sensibilizada, puede incorporarse un producto nutritivo como último paso.
Para el cuerpo: hidratación diaria después de la ducha, especialmente en las zonas que hayan sufrido más exposición solar.
Para el cabello: champú suave, acondicionador o mascarilla reparadora y aceite en medios y puntas cuando sea necesario.
Desde dentro: alimentación equilibrada, suficiente hidratación, descanso y, si procede, nutricosmética seleccionada con asesoramiento profesional.
La clave está en la constancia. No se trata de tener un cuarto de baño lleno de productos, sino de construir una rutina que pueda mantenerse durante todo el año.
La farmacia como nuevo espacio de belleza y bienestar
La evolución de la farmacia ha hecho que estos establecimientos sean mucho más que lugares donde adquirir medicamentos. La dermocosmética, el cuidado capilar, la nutricosmética y el asesoramiento personalizado han convertido la farmacia en un punto de referencia para quienes buscan cuidar su salud y su imagen desde una perspectiva más rigurosa.
En este contexto se sitúa Farmacia Velázquez 30, en pleno barrio de Salamanca de Madrid, con Marian Montero al frente. Farmacia Velazquez 30
Su filosofía parte de una idea sencilla: cada piel y cada cabello tienen necesidades diferentes y, por tanto, no existe una única rutina universal.
La vuelta del verano puede ser, en definitiva, mucho más que el regreso al trabajo. Puede convertirse en una oportunidad para detenernos, observar nuestra piel y nuestro cabello y recuperar aquellos hábitos que durante las vacaciones hemos dejado en segundo plano.
Porque el verdadero lujo en belleza no consiste en acumular productos, sino en saber qué necesita nuestra piel, elegir fórmulas eficaces y mantener una rutina constante durante todo el año.
Y septiembre, después del sol y las vacaciones, es posiblemente uno de los mejores momentos para empezar.



























