En el universo del calzado femenino, donde las tendencias se reinventan a golpe de intuición y deseo, hay híbridos que no solo funcionan: marcan época. Esta primavera, la firma española Les Juliettes firma uno de esos gestos audaces que definen el pulso de una marca. Su nuevo lanzamiento, la sneakerina Marta, no es simplemente un zapato; es una declaración de intenciones. Una pieza que une la delicadeza atemporal de la bailarina con la energía urbana de la sneaker y que nace con vocación de must-have inmediato.
Detrás de esta aventura creativa están Irene y Elena Bellido, las hermanas fundadoras de la firma, dos mujeres que conocen bien el poder simbólico, y práctico, de un buen par de zapatos. Crearon la marca pensando en mujeres que llevan tacones, pero que también saben cuándo bajarse de ellos sin perder un ápice de presencia. Mujeres que entienden que la elegancia no depende de los centímetros, sino de la actitud.
Tras seis meses de trabajo minucioso, pruebas de horma y ajustes de materiales, la sneakerina Marta ve la luz como el primer modelo híbrido de la casa. Un diseño que llega para conquistar el estilo urbano sin renunciar al ADN sofisticado que ha definido a la marca desde sus inicios. “Hay mujeres que pisan con determinación incluso sin tacones”, explican sus fundadoras. “Mujeres que han llegado lejos a base de esfuerzo, talento y autenticidad. Marta está inspirada en ellas”.

Y esa inspiración se traduce en una silueta que eleva, literal y metafóricamente, sin necesidad de aguja. Incorpora dos centímetros de cuña y tres de plataforma, logrando ese equilibrio perfecto entre estilización y comodidad real. La sensación al caminar es ligera, estable, casi intuitiva. Como si el zapato entendiera el ritmo de quien lo lleva.
Visualmente, la sneakerina juega en un terreno fascinante: mitad zapatilla, mitad bailarina. La puntera estilizada y el escote evocan la delicadeza clásica; la suela con volumen y la estructura firme aportan ese aire contemporáneo que exige la ciudad. Es una fusión inédita dentro del universo de Les Juliettes, pensada para acompañar todos los momentos del día: desde una reunión clave hasta una cena improvisada que se alarga sin previo aviso.
La colección se presenta en dos versiones que dialogan con el armario primaveral. El modelo Marta Camel (190 €), en ante caprino color camel con detalles en print de leopardo, destila ese romanticismo salvaje que combina a la perfección con vestidos vaporosos o trajes sastre relajados. Por su parte, el modelo Marta Black (190 €), en negro con adornos en estampado de serpiente, apuesta por una sofisticación más rotunda, ideal para looks monocromáticos o estilismos nocturnos de espíritu minimalista.
Los detalles técnicos confirman que la estética no está reñida con la funcionalidad. El diseño incorpora doble ajuste en el empeine mediante dos tiras de piel con cierre de velcro interior, un gesto casi invisible que aporta seguridad y sujeción extra. La plantilla es de cuero acolchada y extraíble, pensada para adaptarse a las necesidades de cada mujer, mientras que la entresuela de EVA ligera y la suela de caucho flexible garantizan amortiguación y libertad de movimiento.


Pero más allá de sus especificaciones, Marta representa algo más profundo: la evolución de una marca que se atreve a explorar nuevos territorios sin traicionar su esencia. “Por primera vez nos adentramos en un terreno completamente nuevo para nosotras: la sneakerina”, reconocen Irene y Elena. “Queríamos crear un diseño que acompañara a la mujer actual en todos sus momentos, desde el trabajo hasta los viajes. Es una colección que habla de movimiento, de evolución y de esa nueva forma de entender la elegancia”.
En un momento en que la moda abraza la versatilidad como valor supremo, este híbrido responde a una necesidad real: la de piezas que funcionen en múltiples escenarios sin exigir sacrificios. La mujer todoterreno, esa que enlaza compromisos profesionales con planes personales, que viaja, que lidera, que crea, necesita aliados a la altura. Y Marta parece diseñada exactamente para eso.
Desde la firma incluso se permiten soñar en voz alta: imaginan estas sneakerinas en los pies de Reina Letizia. Y lo cierto es que no cuesta visualizarla con ellas, combinadas con un traje impecable o un vestido midi de líneas depuradas. Porque si algo define este modelo es su capacidad para sostener responsabilidades con sofisticación.
Les Juliettes da así un paso firme hacia el futuro, demostrando que la innovación no siempre implica ruptura, sino reinterpretación. Marta no sigue las normas: las reescribe con delicadeza y determinación. Y en cada paso recuerda que ser diferente también puede ser sinónimo de elegancia.
Esta primavera, el romanticismo se mezcla con la energía urbana. Y la bailarina se atreve, por fin, a caminar como una sneaker.



























