El calzado de inspiración mediterránea regresa cada temporada para demostrar que ganar unos centímetros no está reñido con la comodidad. Esta vez, las alpargatas y cuñas de esparto se reinventan con rafia, tejidos trenzados y tonos neutros para convertirse en el comodín del armario estival.
Hay prendas y accesorios que anuncian que el verano ha llegado antes incluso de que suban las temperaturas. Un vestido ligero, una cesta de rafia, unas gafas de sol y, por supuesto, unas alpargatas o cuñas de esparto forman parte de ese imaginario mediterráneo que vuelve cada año a las calles, las terrazas y los destinos de vacaciones.
Lejos de ser una tendencia pasajera, este tipo de calzado se ha convertido en uno de los grandes clásicos del armario de verano. Su secreto está en una combinación difícil de superar: aportan altura, estilizan la silueta y tienen ese punto relajado que permite llevarlas tanto de día como de noche.
Además, su versatilidad hace que sean capaces de transformar un estilismo sencillo en cuestión de segundos. Unos vaqueros y una camisa blanca adquieren un aire más sofisticado con unas cuñas de esparto, mientras que un vestido midi puede pasar de un look informal a uno perfecto para una comida de verano simplemente cambiando las zapatillas por unas alpargatas.
El esparto vuelve a conquistar el verano
La estética mediterránea continúa siendo una de las grandes inspiraciones cuando llega el buen tiempo. El esparto, tradicionalmente asociado a las alpargatas y a los meses estivales, vuelve a ocupar un lugar destacado gracias a su capacidad para aportar textura y personalidad al calzado sin hacerlo excesivamente protagonista.
Esta temporada, las propuestas de Merkal reinterpretan el clásico con diferentes acabados y detalles que actualizan su estética. La rafia, los tejidos trenzados y las cintas que se atan alrededor del tobillo conviven con una gama cromática dominada por tonos neutros, fáciles de incorporar a cualquier armario.
Beige, natural, crema o tonos tierra funcionan especialmente bien con la paleta propia del verano y permiten combinar las alpargatas con prendas en blanco, denim, lino o colores más intensos.

Cómo llevar las cuñas de esparto esta temporada
Una de las ventajas de las cuñas de esparto es que funcionan con prácticamente todo. Para un estilismo de día, una de las combinaciones más sencillas consiste en llevarlas con unos vaqueros rectos y una camisa de algodón. El resultado es relajado, pero la altura de la cuña aporta un punto más cuidado al conjunto.
Con prendas de lino se potencia todavía más su esencia mediterránea. Un pantalón amplio, un chaleco o una camisa oversize y unas alpargatas en tonos naturales crean uno de esos looks estivales que parecen no necesitar demasiado más.
Y cuando llega la noche, las cuñas también encuentran su lugar. Los vestidos midi, las faldas fluidas y los conjuntos de dos piezas son algunos de sus mejores aliados. En el caso de los estilismos de invitada más relajados, una alpargata con cintas al tobillo puede convertirse en una alternativa a las sandalias de tacón, especialmente cuando se busca mantener la elegancia sin sacrificar comodidad.

Alpargatas planas o cuñas: ¿cuál elegir?
Aunque comparten el mismo ADN, cada diseño responde a una necesidad diferente. Las alpargatas planas son una opción especialmente cómoda para pasear, viajar o enfrentarse a jornadas largas en las que se quiere mantener un look cuidado sin añadir altura.
Las cuñas, en cambio, permiten ganar centímetros de una forma más estable que un tacón tradicional. Su plataforma de esparto distribuye mejor la altura y aporta ese efecto de piernas más estilizadas que muchas buscan durante el verano.
La clave está, por tanto, en elegir el modelo según el plan. Una alpargata plana puede ser el complemento perfecto para descubrir una ciudad durante las vacaciones; una cuña puede acompañar una cena frente al mar o convertirse en el toque final de un vestido de verano.
Un básico que sobrevive a las tendencias
El éxito de las alpargatas de esparto no se explica únicamente por su estética. También por su capacidad para adaptarse a las tendencias sin perder su esencia. Cada verano cambian los colores, aparecen nuevos tejidos y se modifican las formas, pero la silueta permanece.
Por eso, invertir en unas alpargatas o cuñas en tonos neutros puede ser una de esas decisiones que trascienden una temporada concreta. Son fáciles de combinar, ocupan poco espacio en la maleta y funcionan con buena parte del armario estival.
Esta temporada, Merkal apuesta por actualizar ese clásico con diseños que combinan acabados naturales, detalles trenzados y cintas al tobillo. Una selección pensada para acompañar desde los primeros paseos de la mañana hasta las cenas de verano y demostrar que el calzado más cómodo también puede ser el que más eleve un look.
Porque pocas cosas definen mejor el estilo estival que unas buenas alpargatas: tienen algo de vacaciones, algo de tradición y, sobre todo, ese carácter atemporal que hace que vuelvan al armario cada verano.



























