El ingrediente olfativo que nunca falla en un regalo romántico: así es el poder emocional de los perfumes dulces y envolventes con vainilla de Le Monde Gourmand

San Valentín es la ocasión perfecta para regalar emociones a través del aroma. Las fragancias gourmand y especialmente las que incluyen vainilla, se han convertido en un clásico que combina ternura, calidez y sofisticación, convirtiéndose en apuestas seguras para quienes buscan un regalo que sorprenda sin fallar. Este año, dos perfumes destacan por su carácter elegante y envolvente.
POR QUÉ LA VAINILLA ES UN ACIERTO SEGURO
Las fragancias con vainilla son una elección segura para regalos porque combinan sensualidad y suavidad, adaptándose a distintos gustos y estilos. Además, su carácter envolvente y cálido las convierte en la opción ideal para los meses más fríos, aportando una sensación de confort y bienestar que va más allá del aroma. Es la garantía de regalar un perfume que no solo se percibe en el aire, sino que deja una huella memorable en quien lo recibe.
Este San Valentín 2026, apostar por una fragancia con vainilla significa regalar mucho más que un aroma: es una forma de transmitir el amor más sincero desde un enfoque que combina creatividad, calidad y sofisticación, asegurando que el regalo sea elegante y fácil de acertar.
CRÈME VANILLE: LA ELEGANCIA DE LA VAINILLA MÁS FLORAL
En Crème Vanille, la vainilla se expresa a través de una orquídea vainilla, un aroma floral inspirado en la vainilla Bourbon, enriquecido con matices cremosos y especiados. Esta composición logra un equilibrio perfecto entre dulzura y sofisticación, ofreciendo un perfume versátil que se adapta tanto a momentos cotidianos como a ocasiones especiales.
Su corazón floral aporta luminosidad y frescura, mientras que las notas especiadas y cremosas crean una sensación cálida y envolvente, haciendo de Crème Vanille una elección refinada y segura para regalar en San Valentín.
FRAISE FOUETTÉE: LA VAINILLA MÁS CREMOSA Y RECONFORTANTE
Fraise Fouettée presenta la vainilla en su versión más dulce y aterciopelada: crema de vainilla. Este perfume combina la suavidad característica de la vainilla con un toque gourmand, que lo hace cercano y envolvente, sin resultar empalagoso. Su carácter cálido y reconfortante transmite cercanía y bienestar, convirtiéndolo en un regalo perfecto para quien disfruta de aromas delicados pero con personalidad.


Tanto Crème Vanille como Fraise Fouettée equilibran notas dulces con matices frescos, florales o especiados, logrando una experiencia olfativa versátil y elegante para acompañar este 14 de febrero (y mucho más allá).



























