
Martha Obeo, maquilladora experta en bridal y televisión | Cortesía
Por redacción
En una industria saturada de efectos, capas y transformaciones extremas, Martha Obeo representa algo cada vez más valioso: criterio, sensibilidad y verdad estética. Su trabajo —especializado en maquillaje bridal-novias y maquillaje para televisión— se mueve en un territorio donde la técnica más exigente convive con una belleza honesta, elegante y profundamente contemporánea. Martha Obeo no maquilla para tapar, lo hace para revelar la belleza detrás de cada mujer que decide ponerse en sus manos expertas. Este matiz, para quienes buscan un resultado orgánico y natural, lo cambia todo.

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Dos mundos, una misma mirada: bridal & televisión
Trabajar entre bodas y televisión no es una casualidad, es una ventaja competitiva que Obeo compagina con tesón e ilusuón. “En televisión, el maquillaje debe resistir focos implacables, cámaras HD y largas jornadas sin perder frescura ni definición. En el sector bridal, el reto es aún más emocional: crear un maquillaje que sobreviva al paso de las horas, a las lágrimas, a los abrazos… y que siga viéndose auténtico en fotografías que durarán toda la vida”, explica la experta.
Ambos universos han enseñado a Martha Obeo la misma lección: la belleza real empieza en la piel. “No existe la piel perfecta, existe la piel bien trabajada”, matiza. “Superficies tratadas con productos que reflejan la luz de forma inteligente, creando un efecto de enfoque suave que difumina imperfecciones sin borrar identidad”, continúa Obeo.
Así, para esta toledana que vive a caballo entre la capital de Castilla La Mancha y Madrid, trabajar en televisión y con su cartera de clientas de novias es una retroalimentan constantemente que refleja a través de su propio método. La televisión le aporta precisión técnica, definición y resistencia, y el maquillaje nupcial le permite trabajar la naturalidad, luminosidad y la emoción. ¿El resultado? Un estilo reconocible: piel radiante, rasgos realzados y un maquillaje que no se impone, acompaña.
Pero, ¿qué se entiende hoy por un maquillaje elegante?
Para Martha Obeo, “el menos, es más. Menos exceso, menos artificio, menos maquillaje que se ve… y más piel saludable, más luz, más armonía”.
“Colores neutros, texturas ligeras, técnicas sutiles y un profundo respeto por el rostro real. La elegancia, para ella, no está en la cantidad de producto, sino en la inteligencia con la que se utiliza”, responde.

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La revolución bridal: la novia ya no quiere parecer otra
Así, las tendencias en maquillaje de novia han cambiado radicalmente. “Hoy, las novias buscan verse ellas mismas, pero en su mejor versión”, nos aclara Obeo. “Pieles ultra luminosas, acabados ‘glow’, bases ligeras pero cubrientes, productos en crema y rubores intensos han sustituido al maquillaje mate, pesado y estructurado de hace cinco años”, añade.
El famoso no-makeup makeup ya no es una moda, es una declaración de intenciones:
“no se trata de maquillar menos, sino de maquillar mejor”, afirma contundente.
Martha trabaja con novias que no quieren verse “correctas”, sino “reconocibles”. El maquillaje se convierte en una extensión de su personalidad, incorporando elementos antes reservados a pasarela o editorial, pero adaptados a la vida real.
Skin first: la piel como protagonista absoluta
Antes de decidir una base, un corrector o un color, Martha observa, analiza la textura de la piel, su nivel de hidratación, el tono, el subtono y la morfología del rostro… Cada piel —joven o madura— tiene necesidades distintas, y el maquillaje debe responder a ellas. “Vivimos en la era definitiva del skin first:
piel que se ve, que respira, que existe bajo el maquillaje. Y esto se logra con bases transparentes, correctores luminosos y coloretes líquidos estratégicos crean looks completos donde la piel es la gran protagonista”, sostiene Obeo.
El maquillaje frente a la cámara
En televisión, el maquillaje es casi arquitectura invisible. Martha trabaja con productos de alta definición formulados con partículas que reflejan la luz, logrando cobertura sin peso. El sellado es estratégico, especialmente en la zona T, controlando brillos sin apagar la piel. “La técnica no debe notarse, pero debe sostenerlo todo”, explica.
Errores comunes… y cómo evitarlos
El error más frecuente en eventos importantes no está en el color, sino en la preparación:
“bases mal elegidas, exceso de producto, brillos mal gestionados, sombras sin difuminar o el clásico olvido del cuello y el escote”, añade. Así, la solución de Martha es directa y eficaz: “eliminar lo que sobra, corregir el tono, difuminar con precisión y devolver luz al rostro con criterio. El glow bien colocado no solo rejuvenece, actualiza”.
Los colores que marcarán 2026
De cara a este 2026, Martha lo tiene claro: “el maquillaje se mueve hacia tonos tierra cálidos, terracotas y amarronados, sofisticados y elegantes. En novias y alfombras rojas seguirán dominando las pieles luminosas, los labios naturales y una estética refinada que huye del exceso”.
Lujo silencioso aplicado al maquillaje
El lujo silencioso no busca atención, la atrae. En maquillaje se traduce en piel impecable, natural, saludable. En una perfección que parece casual. Sin estridencias, sin transformaciones evidentes. Calidad extrema, minimalismo y atemporalidad. “No se trata de cambiar un rostro, sino de honrarlo”, reconoce.

Más allá de la técnica: el verdadero sello Martha Obeo
Difuminados perfectos, eyeliners infinitos y pieles trabajadas con precisión son solo una parte de su valor. Lo que realmente define a Martha Obeo es su forma de estar: discreta, resolutiva, puntual, respetuosa, empática y profundamente humana.
En un sector donde la confianza lo es todo, Martha entiende el maquillaje como un trabajo en equipo, basado en el trato, la escucha y el respeto. Un camino construido con esfuerzo, constancia y vocación, que hoy la posiciona como una profesional reconocida y valorada dentro del sector bridal y televisivo.
Su única meta es clara: “seguir trabajando en lo que ama y dar lo mejor de sí en cada servicio. Porque cuando el maquillaje está bien hecho, no se ve, se recuerda por siempre”.



























